DIABETES

25 de Noviembre del 2019

DIABETES



La salud es un derecho fundamental en nuestro país, para cuidar de ella y prevenir enfermedades y padecimientos como el sobrepeso es necesario contar con información actualizada. De acuerdo con la OMS, la salud es un estado de bienestar físico, mental y social.
En México (2016), el sobrepeso afecta a 16 de cada 100 personas, y la obesidad afecta a 17 de cada 100. Ambas condiciones pueden provocar afecciones como la diabetes u otro tipo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión.
Para evaluar si alguien tiene obesidad o sobrepeso se realiza un estudio sencillo, usando el IMC (Índice de Masa Corporal). El mismo se obtiene al dividir el peso de la persona por el cuadrado de la talla. El IMC marca la diferencia entre la obesidad y el sobrepeso, para el caso de adultos un IMC igual o superior a 25 es indicativo de sobrepeso, mientras que en la obesidad es igual o superior a 30. La OMS define a ambos como una acumulación anormal o excesiva de grasa, la cual es perjudicial para la salud. Como consecuencias principales de tener un IMC elevado, figura la proliferación de enfermedades no transmisibles como afecciones cardiovasculares, osteorosis, cáncer de mama, cáncer de hígado, cáncer de riñón, entre otros tipos de enfermedades. Asimismo, cabe destacar que la obesidad y el sobrepeso se pueden dar en menores, lo cual a futuro trae complicaciones como la hipertensión, dificultades respiratorias, efectos psicológicos, riesgos de fractura e incluso la muerte prematura.
La diabetes, en su concepto, es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la que genera. La insulina es una hormona secretada por el páncreas que regula el aporte energético para el funcionamiento de las células. La ausencia o producción irregular de la misma produce que la glucosa no sea asimilada por las células y termine por juntarse en la sangre.
Existen dos tipos de diabetes: tipo 1 o juvenil, donde existe una ausencia de la síntesis de insulina y diabetes tipo 2 o adulta, donde existe una resistencia a la absorción de la insulina. Ambas poseen consecuencias como daño ocular, daño a riñones, daño al corazón, daño a los vasos sanguíneos y también secuelas como la ceguera, la gangrena, la amputación e incluso la muerte.
Éstos padecimientos son evitables al seguir un régimen de prevención sencillo, considerando puntos como limitar el consumo excesivo de azúcares y grasas, aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres y cereales, seguir un régimen de ejercicio de por lo menos treinta minutos al día, cinco veces a la semana y llevar un ritmo de vida saludable en general.
Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino (ENSANUT MC, 2016), se detectó que en la población de 20 años de la Ciudad de México, el 25.6% de la población cuenta con peso normal, el 40% tiene sobrepeso y un 37.5% tiene algún grado de obesidad; en niños se mantiene una relación semejante, teniendo a un 15.9% con algún grado de sobrepeso y 14% con obesidad, es decir, 33 de cada 100 niños posee algún grado de IMC elevado. Cabe mencionar la población de entre 12 a 19 años de edad puesto que 22.7% presenta sobrepeso y 18.8% muestra obesidad, marcando que 42 de cada 100 adolescentes padece de éstas enfermedades cardiovasculares.
Las enfermedades cardiovasculares, además de presentar afectaciones directas a la salud, lo hacen a la economía de los hogares y del país. En el Estado de México, 2013, del presupuesto total de salud se destinaron 11.2% al tratamiento de enfermedades cardiovasculares, posicionándolo en el séptimo lugar, siendo el primero Chiapas con 13.1% y el último Chihuahua, con 4.5%. Además, por ausentismo laboral se creó un decremento laboral en el PIB por cada mil pesos, teniendo al Estado de México con 1.77 pesos perdidos por cada mil en el segundo lugar, estando en el primero Tabasco con 1.87 y el último Aguascalientes, con 0.75.
Las enfermedades cardiovasculares como obesidad y sobrepeso, junto con la diabetes nos presentan no solo graves daños a la salud pública, sino también a la economía del país. Es importante llevar un estilo de vida saludable para mejorar nuestra calidad de vida, y gozarla plenamente hasta una edad avanzada